La elección del color de tu toldo es casi una decisión tan importante como la elección del propio toldo. Al escoger un determinado color debes tener en cuenta cuestiones estéticas pero también prácticas para que el toldo cumpla su función principal que es la de ofrecer una adecuada protección solar.

Los tonos fríos como el azul filtran la luz acentuando la sensación de frescor, mientras que los colores calientes como el naranja o el rojo, elevan la sensación de calor.

Los colores claros para tu toldo como blancos, crema, amarillos, son recomendables en lugares sombríos donde no necesites especial protección contra la luz visible o la luminosidad. Los toldos de estos tonos tienen un índice de protección menor contra los rayos ultravioletas que los toldos de colores más oscuros.

Dependiendo de su color, la protección contras esos rayos UV varía y puede ser menor o mayor. Colores de la lona más claros como blanco, crema, avena, marfil, perla, salmón o vainilla presentan un índice de resistencia menor. En concreto, de un 40 frente a un 60 u 80 que tienen la mayoría del resto de tonalidades.

 Los tejidos de toldos en colores oscuros, densos y de buena calidad pueden servir de barrera para entre el 90% y el 99% de los rayos UV. Si tu terraza es muy soleada, un buen color para el toldo es el verde, ya que bloquea la excesiva luminosidad sin oscurecer el espacio.

En la elección del color del toldo también tiene mucho que ver la estética y la decoración del espacio. Los colores fríos acentúan la sensación de frescor y los cálidos contribuyen a aumentar la sensación de calidez. Dependiendo de la atmósfera que desees crear y de las sensaciones que quieras transmitir a tus clientes, escogerás uno u otro. Por ejemplo, si deseas crear un ambiente más elegante, sobrio o distinguido optarás por toldos en tonos oscuros que aportan elegancia a tu local. Si por el contrario, deseas transmitir frescor puedes elegir colores calientes o incluso toldos de rayas o motivos geométricos.

Toldo Antica

 

Otro factor a tener en cuenta es la combinación del toldo con el color de la fachada. Si tu fachada es de tonos claros como blanco puedes crear un efecto contraste con un toldo rojo o amarillo fuerte que destacará sobre el resto de elementos de la misma. En este caso un toldo con estampados o rayas también puede ser una opción rupturista y fresca para tu fachada. El estampado puede ir en el lado interior del toldo mientras que el exterior puede ser de color liso.

A la hora de elegir el color de tu toldo también has de tener en cuenta, en caso de locales comerciales, el logo o marca que puede ir rotulado en él. Trata siempre de combinar bien los colores para que ese logo destaque y sea legible sobre el color de fondo del toldo.

Como ves, elegir el color de tu toldo es una tarea que requiere cierta planificación en función del espacio y las necesidades. Si necesitas asesoramiento personalizado, llámanos al 902132233 o envíanos un email a web@toldosgomez.com.  Nuestros profesionales te informarán sobre el color ideal que tu toldo necesita.

 

 

 

 

 

 

Se acaba el invierno y se abren los toldos. Con la primavera a la vuelta de la esquina llega el momento de revisar el estado de tu toldo antes de desplegarlo. En el post de hoy os damos algunas indicaciones básicas para que tu toldo luzca perfecto esta temporada primavera.

Lo primero que debes hacer es revisar minuciosamente el estado de la tela del toldo. Factores climatológicos propios del invierno como la humedad o la lluvia pueden haber deteriorado la lona de tu toldo. Para limpiarla podemos optar por una manguera con agua tibia, sin presión que permitirá eliminar esas manchas superficiales. También puedes ayudarte con jabón neutro y una esponja o cepillo suave para su limpieza.

Ten en cuenta siempre dejar secar el toldo al aire para evitar que se formen humedades. Y no olvides tampoco que la limpieza ha de ser tanto por la cara externa como por la interna. Al finalizar las tareas de limpieza también puedes aplicar una capa de impermeabilización especial para lonas. Si detectas roturas en la tela, lo más aconsejable es que llames a un técnico de Toldos Gómez para valorar el daño, la posible reparación o sustitución por una nueva.

El segundo paso es analizar la estructura. Después de unos meses recogidos es posible que la estructura haya sufrido algún daño. Lo primero que debes hacer es comprobar que se abre sin dificultad y que no tiene daños estructurales u obstáculos que impidan desplegar el toldo. Revisa minuciosamente las piezas de la estructura una a una; brazos, tubos, máquinas. Para limpiar estas piezas lo más aconsejable es usar un producto especialmente diseñado para limpiar este tipo de material y paños suaves que no rayen el metal. Un aspirador puede ser muy útil para los rincones del mecanismo del toldo donde se han podido acumular insectos muertos o polvo.

Por último, no descuides el mantenimiento constante durante la primavera. Revisa antes de recoger el toldo si hay hojas u otros elementos sobre la estructura y retíralos. Si hay previsión de lluvia, no es mala idea recoger tu toldo y sobre todo trata de mantener la lona y la estructura lo más seca posible para evitar la formación de manchas por humedades o de óxido.

Con estos consejos básicos es hora de desplegar tu toldo para recibir la estación primaveral que está a punto de llegar. Si tienes cualquier tipo de duda, recuerda que nuestro equipo de profesionales te asesora sin compromiso. Para ponerte en contacto con nosotros puedes llamarnos al 902132233 o enviarnos un mail a web@toldosgomez.com. ¡Te atenderemos encantados!